17 feb. 2008

Ella

Ella nunca avisa, llega y arrasa, a veces es liberación, otras es caos y destrucción al menos para su entorno. A ella no le valen los proyectos de futuros lejanos o inmediatos. Es demasiado altanera. Siempre me desorienta, me da miedo y mil veces me deja estupefacta. Mi relación con ella es controvertida, me ha quitado tanto… pero en ocasiones también me da y me da mucho, coherencia con la felicidad, fuerza para el presente, despreocupación relativa para el mañana y sobre todo me afianza en el hoy, aquí, ahora, en la importancia y serenidad del momento.

Este miércoles pasado cuando llegaba a casa del trabajo, había una ambulancia del 061 aparcada un poco más adelante. Últimamente siempre voy de bólido, así que tras comentar entre nosotros qué pasaría…descargamos el coche entramos en casa, miramos qué íbamos a cenar y me senté a fumarme un cigarrillo, al momento ya estaban mis perros esperando su paseo. Salí con ellos y había otra ambulancia también la policía y algunos vecinos arremolinados frente a casa, unos cincuenta metros más abajo. Mi vecina de al lado subía y le pregunté qué ocurría. Su contestación me dejo fría, desangelada.
Acaba de morir el vecino
¿Qué vecino?
Niña el de enfrente, que cosas!, sólo tenia 42 años y tres hijos aún pequeños
¿Pero cómo ha sido?
Un infarto, fíjate estaba con el pequeño de sus chicos y ha empezado a sentirse mal, el crío ha avisado a la vecina, esta a su vez ha llamado al 061, cuando han llegado poco se podía hacer, han intentado reanimarlo, pero…
¿Hostia puta que palo y su mujer?
Que va, no estaba, acaba de llegar en un taxi, estudia un cursillo en la academia, creo que la otra ambulancia es por ella, parece que le ha dado un ataque de ansiedad….

Y esta es la historia, ni más triste, ni peor, ni mejor que otras, simplemente desoladora. En diez minutos a cincuenta metros de casa un hombre joven con aparente salud acababa de morir…mientras yo fumaba un cigarrillo…
Así es ella, llega cuando le place, pocas veces avisa, cumple su misión en escasos minutos y se va.
La vida es eso.
El tiempo del futuro no es más que este.
Ella es la única que nos puede enseñar a no esperar a la vida…
Y eso estoy haciendo estos días que ando desaparecida, no esperándola, viviéndola y es que querer es poder.

10 comentarios:

Pluskys dijo...

Joder qué palo, en tu caso veo que la historia es real.
Mi mujer trabajó durante un tiempo en urgencias de un hospital de Madrid, y en varias ocasiones me contaba anécdotas de este tipo, me refiero a gente "joven" que caen fulminantes por un infarto. Curiosamente a partir de cierta edad (por los 60) desarrollamos una membrana, o algo así, que nos protege de este tipo de cosas. Por eso tienen más probabilidad de salvarse. No somos nadie...

Por mi parte, espero que Ella, me espere por mucho, mucho tiempo.

Besos.

Ana dijo...

Desgraciadamente conozco en propia piel lo que se siente al perder a alguien de esta manera, de golpe y porrazo, sin avisar, ya lo sabes. Como digo en mi última entrada, le he dicho a Ella que antes de los 100 ni se le ocurra aparecer pero....querrá ella esperar?? Por si acaso no lo hace, me voy preparando como puedo.
Besos hermana

juan rafael dijo...

Tu post recuerda lo que a much@s no nos gusta ni mencionar, pero realmente, si que pasan estas cosas.
Besos.

Mariano Zurdo dijo...

Lo curioso es que sus efectos no parecen hacer mella en nuestras molleras. Nos descoloca por instantes, nos desubica, nos hace tomar decisiones animosas, y al día siguiente seguimos desperdiciando momentos para bebernos la vida a tragos...
Besitos/azos.

Wilde dijo...

Aunque ella cuando es repentina es mejor para la víctima que otras ellas. Yo pienso que nuestro momento está escrito, el mío, que llege así, fulminante.

Una putada para la familia sin duda, para eso no encuentro consuelo.

Luni dijo...

Se fué al médico porque le dolia el pecho... Su mujer, embarazada y con dos niñas le acompañó. Le diagnosticaron una crisis de ansiedad. Diazepan y a casa. Se tumbó la siesta y no despertó. 38 años. Así fallecio mi primo hace pocos meses... Asi es la vida de puta, mientras yo me fumaba un cigarro... Un infarto.

Un beso tesoro.
Muám

Estilografic.blog dijo...

La muerte es así de directa y traicionera, es cierto, y ello hace que la vida sea dura, pero también que merezca la pena vivirla en toda su intensidad.

Jovekovic dijo...

Ya lo decían los nihilistas: el futuro no existe. Los punkies lo repetían con la alegría de quién no entiende nada.

tootels dijo...

yo creo que está un poco anotado en la libreta de esa señora nada señoreada... pero las acotaciones las vamos marcando caDA UNO... A VECES SE EQUIVOCA Y SE LLEVA ALOS QUE APARENTEMENTE MENOS SE LO MERECEN.. PERO QUIÉN SE LO MERECE MÁS QUE OTROS?? (CUIDADO CON ESTE JUICIO DE VALOR QUE PUEDE LLEGAR A UN CALLEJON SIN SALIDA....) me acabo de dar cuenta que tenía pulsado las may. como ves paso de cambiarlo... bueno, que eso... que la situación es una putada, siempre peor para los que se quedan... porque cuando no es así, osea, que es mejor para los que se quedan, que también hay casos y los conocemos, pues fíjate que alegría eh??... y tu echándote un trujas!! Juas!! Pilla grotesca!!!
Un besote bien grande, que menudas chapas te echas por ahí, que la sin hueso debe respirar de vez en cuando, je je je ... y para terminar te dejo algo indescriptible:
.EIHUFÑOCLJHNF-,NCÑEOHJANPOKHJ´L,M ÑKHÑKJHJHkjnkñjhñlkughsdktcjñihnAQMNKDBJHnjk,MNLAjh-xal.kjijhnlkhewjuheqws,jh.com.

NUNCA MAIS

Desesperada dijo...

joer. la vida hay que apurarla al máximo, no cabe duda!