26 ago. 2008


Los chismes de pueblo. Las noches de insomnio. Los días que pasan y el tiempo que no corre. La música que siempre logra sacarme de mi absortismo. Tu cariño y apoyo absolutos que consiguen arrancarme tantas sonrisas. Y otra vez tu esfuerzo personal y ese amor tan incondicional. Mi desidia galopante que no sé como atajar. El verano llegando a su fin y yo desesperada porque la rutina me invada. La feria, las fiestas, la vida social que cada vez me agota más. El sexo por que sí que ya no me motiva, el sexo con amor que es mejor, pero no sabe igual. El odio que no acaba, la venganza que no tiene sentido y la ira que aún de vez en cuando me conquista. Los problemas, pan de cada día, comida difícil de digerir y que voy comiendo de poco a poco o de mucho a más. La alegría que campa de vez en cuando por mi tiempo y que es proporcionada por cosas tan insignificantes como grandes. El dolor noventa y nueve por cien presente acompañado de la esperanza cien por cien… (o más) latente. Los adolescentes con esa indolencia, con esa soberbia y ese aburrimiento que ya quisiera yo para mi. La compañía de los perros, la fidelidad de mis gatos, las amistades que quiero, la familia que tengo. La ilusión, amiga que siempre permanece. Y motivos, razones, sensaciones, sentimientos…la noria que gira y gira y yo que no me quiero bajar del mundo. La vida y los puntos suspensivos…

19 ago. 2008

Way Back Into Love.




La fuerza de la música es solo semejante a la utópica felicidad. Se me ocurre que ni siquiera comparable a un orgasmo, porque después de la tempestad viene la calma y eso le quita vigor. Y es que el ímpetu, la euforia, la vehemencia, el torrente de sensaciones que deja una melodía en el corazón solo es equivalente a la ilusión que produce el amor en su fase esplendorosa, cuando la pasión nos hace volar…
La música es perdurable, eterna…el mejor bálsamo, la mejor pócima, para el corazón…herido o sin herir. Mil y más cosas me producen ráfagas de felicidad…sensaciones, pero pocas en cualquier momento. Ella sí.
Una bonita melodía es al alma, lo que el agua a una flor.



PD. Hugh Grant, es un gran revolcable.

4 ago. 2008

De cachitos y esperanza.


Siguiendo mi estrategia de no tener táctica para nada, vuelvo a publicar primero para mí y después para los cuatro gatos que de forma tan altruista seguís pasando por aquí a pesar que últimamente parezco el muro de las lamentaciones pero, es lo que hay. Esto cada vez es más un diario donde descargo adrenalina a modo de liberar mi cuerpo y mi alma de dolores lacerantes para así sentirme algo más ligera.
La vida por estos tiempos no me esta siendo nada grata…mi salud física es lamentable lo que me lleva a que la psíquica sea una vorágine donde el temido cáncer del alma esta haciendo estragos conmigo. Muchos de mis sueños se han hecho añicos y ahora no puedo coger los cachitos y recomponerlos. Me toca empezar de cero y eso cuando ya te ha pasado unas cuantas veces cuesta y cuesta mucho…tanto que en ocasiones pienso que no merece la pena. Luego, miro a mi alrededor, observo, siento el cariño de los míos, pocos, los justos y lo vuelvo a intentar. Y así transcurren mis días y así lo quiero plasmar aquí dejando constancia de que este es uno de los peores veranos de mi vida y abriendo la puerta a la posibilidad de que en un segundo todo puede cambiar… no he perdido la esperanza y al menos lo estoy intentando…

*Fotografía: Susana Puig.

1 ago. 2008

Tiempo.

Pasó muchas horas preparando el futuro. Demasiadas. Tantas que terminó por olvidar el presente y cuando quiso acordarse el futuro era volátil e impalpable y el presente fue efímero y momentáneo.
Había perdido el momento.