martes

De vida y muerte

Hacia bastantes días que no entraba por el blog, hoy releo y me encuentro en esos trazos de realidad, a veces dulce, otras amarga y siempre tan premonitoria. Es curioso esto de aprender sobre las líneas que voy dejando escritas.

La vida es como ese juguete para montar que te regalan sin libro de instrucciones y vas acoplando poco a poco, según vas aprendiendo. Ocurre que muchas veces se desarma y crees que no vas a poder volver a empezar con esto de enlazar piezas, aquí y allá, una y otra vez. A mi me ha vuelto pasar, estos días atrás mí frágil estabilidad ha volcado una vez más y luego otra... y supongo que siempre será así, que eso es la vida.

De ahora para ya, murió mi perro, él que velaba mis sueños, él que corría a mi encuentro, él que me acompañaba en mis noches de insomnio… mi incondicional, mi más fiel amigo. Su ausencia me desarmo, dolor, rabia, culpa, tristeza…quería que se parara el mundo, que nada fuera igual (de hecho no lo es), pero todo siguió su curso. Así, con once días de diferencia la muerte volvió a llamar a mi puerta, esta vez se llevo a mi tío, aunque me dejo tiempo para despedirme, para reconciliarme conmigo misma… Han sido semanas muy duras, lo siguen siendo. La muerte siempre es inoportuna, nunca te habitúas a ella, siempre duele, desarma y por encima de todo no deja de enseñar constantemente que nadie establece normas, salvo la vida.

Hoy me manifiesto empíricamente vulnerable, frágil y fuerte Apreciando el instante, viviendo la vida.

Feliz sueño Pongui.
Dulce descanso tío Manuel.
No me despido, porque sé que siempre vais a seguir conmigo y esa es mi suerte.

viernes

El grito de Somaly Man

Como lo prometido es deuda, vuelvo a la realidad con un enlace encontrado en el blog de Kurtz, que es de difusión obligatoria, porque el olvido, eludir por cotidiano y lejano, ignorar, son la muerte y a esa siempre hay que saber plantarle cara.

Más de 2.000.000 de menores son obligados a prostituirse, es una realidad demasiado aplastante para sustraerse de ella. El comercio sexual de menores sigue creciendo a niveles cada vez más alarmantes ante la pasividad de gobiernos y organismos internacionales.

Cinco minutos de placer carnal destrozan la vida de millones de niños en el planeta y es una aberración omitirlo y un deber recordarlo.

martes

Intenciones

Hoy no quiero. Necesito, no olvidar los sueños, aunque se imponga la realidad, aunque prevalezca la impotencia por las cosas que ocurren, que me duelen, que no entiendo y no puedo resolver.
Nunca fue igual escapar para volver, que huir sin la intención de regresar.

lunes

"Las fantasías tienen que ser poco realistas. Porque en el momento, en el instante en que consigues lo que buscabas, ya no lo quieres. No puedes quererlo. Para que el deseo pueda seguir existiendo, necesita que sus objetos estén permanentemente ausentes. No es eso lo que deseas, sino la fantasía de eso. O esa, que el deseo se sustenta sobre fantasías utópicas. A eso se refiere Pascal cuando dice que sólo somos verdaderamente felices cuando soñamos con la futura felicidad. Y también al decir que "la cacería es más dulce que lo cazado" o "ten cuidado con lo que deseas". No por conseguirlo, sino porque estás condenado a no quererlo en cuanto lo consigas. Así que la lección de Lacan es que vivir acorde con tus deseos no te hará feliz. Ser enteramente humano significa esforzarte por vivir de acuerdo con ideas e ideales. Y no evaluar tu vida por lo que hayas obtenido en lo que respecta a tus deseos, sino por aquellos momentos de integridad, de compasión, de racionalidad... incluso de abnegación. Porque, a la larga, la única manera de evaluar la relevancia de nuestra vida es valorando la vida de otros".

David Gale by Alan Parker.

viernes

Que

Vuelven a ser días, épocas, de esas que te desbordan los sentimientos y te atenazan las sensaciones… hasta el extremo de querer paralizarte, de no querer sentir nada. Nada que sea malo o perjudicial o doloroso.
Con lo amplia que es paleta de colores, a mí siempre dándome la brasa el negro.

Y me niego, no quiero. La vida es demasiado efímera. No tiene por que ser la fiesta que creíamos o esperábamos, pero tampoco un extenso y largo invierno que no quiere acabar nunca.

Que las cosas no van como debieran. Que me invade la nostalgia con demasiada frecuencia. Que después de juzgarme me han utilizado y me siguen utilizando. Que me he equivocado demasiadas veces. Que me dejo visitar con excesiva frecuencia por la desidia. Que corren malos tiempos. Que tengo miedo. Que…siempre hay un que.

Y el sol brilla cada nuevo amanecer. Y tras la tempestad siempre llega la calma. Y la vida son dos días y volver la vista atrás no me va devolver lo se quedo en el camino. Y mirar el futuro no me va a sacar de mi presente. Y preocuparme por lo que pueda ser si aún no ha sido, es hacer el entierro sin tener a el muerto.

Que te tengo a ti y hemos olvidado el tú y yo y lo hemos cambiado por nosotros.
Que Julia irradia luz propia y no se cansa de tenderme sus manos.
Que mis bichos no dejan de inspirarme ternura.
Que sigo recibiendo algún abrazo, que me llega a los huesos.
Que mi hermano me sigue queriendo.
Que la música no dejará nunca de gustarme.
Que aunque lejos, tengo alguna amiga siempre dispuesta a escucharme.
Que me siguen sorprendiendo esas amistades tan lejanas en kilómetros, impalpables al tacto y a pesar de ello, afines a los afectos.
Que no me rindo, que puedes ganar mil batallas, pero no la guerra, porque no quiero y me niego.

domingo

Después de cualquier gran trauma o crisis, cuando remite el shock y todo espasmo nervioso, asumes la nueva situación porque sabes que cualquier posibilidad de otro cambio más ha sido agotada, has visto el bosque finalmente porque te has alejado lo suficiente como para que los árboles no te lo impidan, pero es demasiado tarde ya para poder hacer otra cosa que no sea conformarte, y se acabó, ya no queda nada más que decir o hacer, salvo que Dios y nada tienen mucho en común, fin, lo que no sabes es que te equivocas.

Siempre se puede sacar algo bueno de algo malo. Siempre.

(By: Todos los hombres del rey)

sábado

Tú ella y yo

Tú, vives libre, nada te condiciona. Todo te parece bien. No entiendes de maldades. Caminas entre nubes que te producen cosquillas en los pies. Te elevas, caes, brincas. Tropiezas, ríes. Andas agarrada a las estrellas, saltando de una a otra, en un juego de niños, que se hace interminable... Encuentras planetas de caramelo y algodón. Tienes alas que te dejan volar muy lejos. Tanto, que no te pueden alcanzar. Contigo todo es luz, aún no entiendes de oscuridades, por eso a tu alrededor la gama de colores se hace ilimitada. Atesoras millones de ilusiones que se desbordan a tu paso, contagiando a todos cuantos se cruzan en tu trayecto. Regalas sonrisas, te bañas en alegría, derrochas hechizo. no tienes nada que ocultar y sigues jugando a descubrir.

Ella, juega a vivir, caminando entre vidrios rotos que se clavan en sus pies y se elevan a su alma. Muere poco a poco por no intentar coger las estrellas, tiene miedo que sus aristas la puedan dañar. Desaprovechó sus alas, se las cortaron hace años y no ha sabido dejárselas crecer. Es escéptica. Ríe poco. Llora menos. Con ella todo es opaco, le robaron el brillo y sigue esperando que se lo devuelvan... en su inercia se ha ido quedando sin el impulso necesario para buscarlo. No tiene color, se mantiene aferrada al negro, en su luto perseverante, protegiéndose del dolor. Perdió la ilusión y se deja acompañar por el desencanto, debatiéndose entre el quiero y no puedo, puedo y no quiero. Se envuelve en catastrofismo cada día. Atrae la tristeza, como el temporal a la tormenta. Ella tiene demasiado que ocultar, la juzgaron y le regalaron montones de perjuicios que no ha sabido donde tirar.

Ella, no quiere más castraciones.
Tú, quieres seguir siendo autónoma frente a la rueda de la sociedad.

Yo quiero hacer un consenso para que tú y ella acabéis con el dominio, aunque les joda a "los del invento"...Y a esos que acataron las normas impuestas, sin hacerse el más mínimo cuestionamiento, obviando mirarse el ombligo y creyéndose mejores. A esos que juzgaron desde sus tarimas, sin un ápice de duda, sin una brizna de bondad.
A esos, que la vida o la eternidad les regale lo que tengan merecido.
Yo, sólo puedo darles instrucciones anatómicas, para decirles donde pueden meterse sus juicios.

domingo

La opción

Pude ver como te quitabas tu máscara
He visto tu cara
eres bonita, serena, tranquila
Me quitaste los temores, perdí el miedo
prometiste llevarme a un lugar hermoso
Yo me dejé ir
me fuí despacio, en silencio, suavemente…
mirando tus ojos inundados en lágrimas
Tú me abrazaste
sentí que tu amor es verdadero
que siempre me has querido…
desde antes de nacer
que todo el tiempo me vas a esperar
siempre vas a estar aguardando por mí
Y entonces lo entendí
no hay opción
no me puedo resistir
sólo amarte
entregarme a ti.

sábado

El dolor, la alegría, lo bueno, lo malo, el todo, la nada...toman su momento. La muerte un instante.

viernes

Actos y consecuencias

Dice Eduardo Galeano que “escribimos para cohesionar pedazos” yo comparto su teoría y aquí me hallo aportando ingredientes para esos fragmentos. Seguramente porque este momento de otra forma se diluiría en mi memoria y las letras cohesionaran la situación.
Cien entradas, veintidós meses garabateando en el blog ¡Cómo pasa el tiempo! Y qué poco prolífera que puedo ser, aunque tampoco es caso de escribir sin necesidad.
Nunca pienso mucho lo que escribo, más bien vomito. A veces plasmo ideas, pensamientos y siempre me dominan las sensaciones. Hoy como cada día tengo unas cuantas y no quiero ponerlas en orden, son caóticas fiel reflejo de mi persona.
Desde hace unos días me domina la ansiedad, me atenaza la incertidumbre y no me deja el miedo, el pasado vuelve a mí y eso siempre me ha asustado. A pesar de ello; como mediocre equilibrista, me balanceo entre el valor, la serenidad y la certeza de las cosas bien hechas. En muchas ocasiones he cedido, no he presentado batalla, incluso me han pisado. Jamás me ha gustado guerrear. No obstante hay momentos en la vida que no te dejan más opción que luchar por lo que es justo. Es una acción de responsabilidad para conmigo y además espero ganar. Los actos y las consecuencias son inexorables. Hoy alguien va a recoger el resultado de sus acciones y ahora que cada palo aguante su vela.

Saturada



Puta ira. Maldita tristeza. Jodida salud. Bendita resignación, amiga mía aunque no la busque. Esta es como ese amigo complaciente con ganas de agradar, que hace cualquier cosa por ser aceptado, y ahí está conmigo a sabiendas de que es casi una sombra. Porque lo que yo quiero es gritar bien alto, soltar cuatro sandeces, mandar a la mierda a la rutina y no va a poder ser. Y sigo restándole días a mi vida, anclada en mi malograda salud y pese a que no lo quiera enfrascada en mi tristeza. Días malos de esos que tenemos todos, sí, estoy de bajón otra vez y no me gusta y me jode y me fastidia y me tengo que aguantar.
Me siento extraña, dentro de mis rarezas. Quisiera estar contenta o al menos no estar apagada, sentirme conectada al mundo y va ser que no. No de momento. Más de lo mismo, que siempre acabo quejándome, supongo que soy una inadaptada a pesar de ser amiga de la resignación y es que hay amistades que ni con el tiempo calan. Claro que otras que parecían haber dado en la diana, no llegaron ni al tobillo. Pues eso que estoy jodida y me vuelvo a mi urna de cristal. Que no se apague la luz, que con ella hay vida y mientras haya vida hay esperanza.

jueves

Escepticismo o no sé como llamarlo

Hoy es un día más, un día cualquiera de Enero y por fin me animo a escribir después de haber pasado dos semanas debatiéndome entre la necesidad y la desidia. Necesidad de expresar mis “sentires” y desidia ante una situación tan atroz como cotidiana. Me refiero a esas noticias tan sangrantes que circulan por los medios y a las que por desgracia estamos tan acostumbrados. Hoy es Gaza, ayer fue Líbano o Irak, mañana será cualquier otro lugar olvidado del planeta en el que hemos tenido la suerte de no nacer. Duele, duele mucho, pero es así.
Mi desidia no es pereza, ni desinterés, es cansancio, hastío de un mundo en el que solo rigen los intereses de unos pocos. Todo se reduce al poder del dinero, de las grandes corporaciones. A políticas…¿Qué nos extraña tanto? ¿Qué nos sorprende? ¿Acaso los horrores que está soportando Gaza, no eran de esperar? Podría pasarme líneas y líneas con muchas mas preguntas, pero todos sabemos las respuestas. El grande siempre devora al pequeño y ahora era el momento de hacer una demostración, puesto que próximamente Israel llama a urnas a sus ciudadanos y Yankilandia y la gran esperanza negra siguen en periodo de transición. Yo no entiendo de política, mi cultura en este campo como en otros no es muy extensa. No me interesa la política, no me puede interesar, desde el momento en que muere una sola persona, un niño, una mujer, un hombre, en defensa de un territorio, de unas ideas, de una religión. No entiendo nada y solo me queda posicionarme al lado del más débil, el pueblo palestino y culpo al monstruo Israel y a su creación Hamás.
No sé… la vida humana parece no tener valor en demasiados lugares del planeta Somalia, Afganistán, México, Eritrea, Irak, Congo y tantos otros. Y sí, siento asco y necesidad de decirlo, de un mundo plagado de diferencias, depredadores humanos, incluso oportunistas. Y rabia, porque dentro de unas semanas, unos meses, cuando el hastío de la información repetitiva, los telediarios, los informativos, los periodistas, los lectores, los espectadores… se apodere de nosotros, miraremos hacia otro lado y en Palestina seguirán muriendo niños…como en tantos otros lugares olvidados del planeta.