25 nov. 2008

Lo que dura una bolsa de caramelos en la puerta de un colegio. Eso mismo ha durado mi retiro.
Supongo que soy voluble o contradictoria. Tal vez no. Quizá es que soy coherente conmigo misma.
Me fui, pero no he dejado de leer blogs aquí y allá. Ha sido eso lo que me ha reafirmado en mi teoría de la incontinencia mental o el vómito emocional y lo que me ha animado a seguir con mi blog de siempre. Que a fin de cuentas fue creado para liberar mi alma de tormentos y mi mente de pensamientos. Indiferentemente de que guste o no lo que escribo. De que lo haga bien o lo haga mal.
Creé otro blog para empezar de cero. ¡Pobre ilusa! Se puede empezar, se puede cambiar, no obstante nunca borrar lo que se sintió, pensó… Lo que se fue. Volví a cerrar este. Me sentía ñoña, tonta, quejica, psss. Y seguramente lo sea. No soy perfecta, ni quiero serlo. También tenía miedo al ridículo a exponerme demasiado con mis letras o garabatos. A dar una imagen demasiado certera de quien soy. A no gustar.
Y de pronto, cuando iba a borrar este sitio, lo comprendí todo. Soy, como soy. Mi momento es el que es, que desde luego no es bueno y si ello se refleja en lo que escribo, pila masters. A fin de cuentas somos lo que escribimos.
Y aquí estoy otra vez, más transparente que nunca y leal. Leal a mi misma que es lo que me importa. Si resulto triste, nostálgica, pamplinosa, contradictoria, inconstante, borde…es que lo soy. No hay más.

8 comentarios:

Pitufina dijo...

Pues me parece muy bien,además cada uno tiene que aceptarse como es.Es lo mejor.Le guste a quien le guste y le duela a quien le duela.Besitos.Y bienvenida otra vez jaja.

Isabel dijo...

Pitufina: totalmente de acuerdo. El problema surge cuando aceptarse le puede llegar a doler a uno mismo...eso me estaba pasando a mi, no quería reconocer que soy como soy por miedo al rechazo. Y cariño eso es vivir en una mentira lacerante que de ninguna de las maneras compensa...y menos en un medio tan intangible como este.
Mil gracias por quererme como soy (tan de cerca) y un achuchón.

Wilde dijo...

¿¿¿Ves???? jajajaja

más besines maja!!!

Moisé dijo...

jejeje ves tu?

ademas de aceptarte como eres, te tienes que querer te tienes que respetar te tienes que adorar

que si no lo haces tu nadie lo hará.

Besos/kisses

silvia dijo...

¿miedo al rechazo? ¿el rechazo de quién? el mundo es muy grande y hay gente para todo, no somos objetos idénticos fabricados en una fabrica en cadena, somos personas con personalides diferentes. Si no te aceptas nunca serás natural ante los demás y eso resulta incómodo.

Me alegra tu vuelta.

Anónimo dijo...

Hola, Isabel:
Acabo de ver tu blog, saca los cascos al primer gato y pónselos al 2º, que se está quedando dormido, y el chiquitín del 3º, que no haga mas gimnasia, que haga un poco el encantado de mas abajo, que parece eque está enamorao (¡SON DIVERTIDOS!). Me gustan tus reflesiones.
Espero que visites mis blogs, son fotos de mi pueblo, de España y de Italia y Francia:

http://blog.iespana.es/jfmmzorita

http://blog.iespana.es/jfmm1

http://blog.iespana.es/jfmarcelo

donde encontrarás los enlaces de todos los blogs.
UN SALUDO.

Isabel dijo...

Wilde: veo, veo, jajajajaja...lo dicho anteriormente es curioso este mundo cibernético.

Besos/Bicos.

Moisé: pues sí...la verdad de las verdades es que: la caridad empieza por uno mismo. Así que estoy en el proceso de adorarme y sentirme divina, indiferentemente de como me sientan los demás.

Kisses/ Besos.

Silvia: veras no es como parece y parece lo que es. A veces resulta sumamente fácil “adaptarse” a los demás. Es algo así como un chip mecánico implantado en el cerebro que salta de forma automática. Desde que somos niños aprendemos una conducta que es universal: queremos gustar y sentimos miedo al rechazo. Esa es la raíz, luego la ecuación tiene que ir resolviéndola cada cual como mejor sepa o pueda…a veces la ecuación ni se ve, quiero decir que no se llega a ser consciente de ningún problema que resolver. Felices ellos.
En mi caso sí soy consciente de mi miedo al rechazo y mi necesidad de gustar (chip mecánico) ahora bien, gustar no siendo yo misma ya no es engañar a los demás es engañarme a mi misma. Y algo así me pasó, tuve miedo a que quienes pasáis por aquí vierais a la autentica Isabel (que es mi verdadero nombre) y no os gustara lo que veíais…eso me dolía, me dolía el posible rechazo. Por eso me iba a ir; para no resultar empalagosa, tonta, tristona, reiterativa… y algunas tonterías más que se me antojaban que seguramente no iban a agradar. De manera que era yo la que me iba y no vosotros quienes me echabais (metafóricamente hablando).Cómo? pues con ausencia de visitas, comentarios...Menudo ataque de…no encuentro las palabras, porque deben de ser muchas. Me gusta, escribir, leer y que me lean (de lo contrario por qué iba a tener un blog), me gusta el mundo blogger porque me comunico y aprendo mucho con él. Así para no perderlo yo pensé adaptarme a él y ese fue mi enorme fallo, mi gran mentira, mi chip mecánico, porque si plasmo mis emociones en función de otros ya no serán las mías y entonces es indiferente que me leáis o comentéis. Que guste ya no sirve porque no gusto yo, gusta mi personaje. Lo que vendo de cara a la galería.

Disculpa el tocho, pero a la par que te lo aclaro a ti, me lo aclaro a mi. Gracias.

Besos.

Isabel dijo...

jfmarcelo: gracias por tu visita. He estado en tu sitio y no he podido acceder a ninguna de tus páginas, no sé si es que tienes algún problema con los enlaces que dejas, lo intentare más tarde.

Saludos.